En la semana del 6 al 12 de abril, si buscamos un hilo conductor en las noticias sobre el sistema educativo mexicano, lejos de encontrar un panorama coherente observaríamos una cartografía de algunas de sus fracturas. En su conjunto, los medios públicos muestran una agenda en la cual coexisten dos lógicas en tensión. Por un lado, la lógica gubernamental que anuncia expansión, participación comunitaria y bienestar como evidencias de transformación; por otro, una lógica crítica que señala la ausencia de mecanismos verificables de evaluación, la persistencia de desigualdades estructurales y el riesgo de que el discurso del bienestar subjetivo desplace, en lugar de complementar, una política orientada a la justicia educativa. A pesar de que las noticias abordan la coyuntura, la tensión que muestran no es circunstancial: expresa una disputa de fondo en torno a la calidad educativa, sobre quiénes y desde dónde se define, con qué indicadores y en beneficio de qué grupos y personas.

La narrativa sobre recursos e infraestructura coloca en la agenda el tema de la descentralización como promesa y riesgo, donde resalta el tema de los recursos escolares. Así, se anunció que el presupuesto destinado a La Escuela es Nuestra, programa que concentra 45% de la inversión en infraestructura educativa durante los gobiernos de la 4T, será de 26,000 millones de pesos para 2026, con un impacto esperado en 75,405 planteles. El anuncio destacó que su ejecución toma en cuenta la participación de las comunidades (madres y padres de familia) a través de los Comités Escolares de Administración Participativa[1][2][3].

Lo anterior puede leerse como un signo de cambio hacia una modalidad redistributiva, pues la participación de las familias rompe el paradigma de la intermediación que generó opacidad en anteriores gobiernos. Sin embargo, este modelo traslada la carga de la gestión a comunidades con capacidades organizativas que podrían ser desiguales: por ejemplo, un comité escolar en una zona rural que tiene que administrar obras y rendir cuentas frente a una escuela urbana con más recursos de todo tipo. Visto así, paradójicamente, descentralizar sin pensar en mecanismos de compensación de las asimetrías podría profundizar las desigualdades. Este riesgo se agudiza al considerar la solicitud gubernamental de un incremento de 4% adicional para programas prioritarios en 2027, pues la expansión de un modelo que busca la redistribución, en este caso de la administración de recursos educativos, depende de decisiones fiscales aún en disputa4.

La narrativa de recursos e infraestructura contrasta con aquella que señala la ausencia de evidencia en el ámbito educativo como un problema profundo. Carecer de mecanismos de evaluación autónomos para verificar si el nuevo modelo educativo transforma efectivamente los aprendizajes constituye una advertencia política, en especial cuando proviene de organismos internacionales como la UNESCO[5]. Eliminar los mecanismos y órganos que ofrecían instrumentos y datos para diagnosticar el ámbito educativo nacional, sin construir alternativas equivalentes, conduce a una política que destaca avances en el discurso pero que ofrece poca evidencia al respecto. Tal vacío se manifiesta en fenómenos variados, como el ausentismo docente como fenómeno que se observa en el nivel medio superior de la UNAM[6], que apunta a la dificulta de atender problemas que no se pueden diagnosticar sin datos adecuados. Esto toca distintos fenómenos: discutir el sentido de la escuela, más allá de la cobertura y los avances presupuestales, implica reconocer que la ausencia de información promueve la proliferación de narrativas sobre éxitos educativos sin describir qué ocurre con los aprendizajes y las condiciones del estudiantado. Mientras el gobierno enfatiza los avances en la felicidad estudiantil, utilizando el bienestar emocional como señal de calidad, la falta de indicadores verificables abre la posibilidad de que se esté encubriendo un fracaso educativo[7] con consecuencias para el mercado laboral y la participación del país en cadenas globales de valor[8]. Este vínculo se expresa, por ejemplo, en el rediseño acelerado de la oferta universitaria hacia carreras tecnológicas, así como en la reducción de la duración de las licenciaturas ante una deserción de 30% en el primer año y la caída del retorno económico de los títulos[9]. En estas narrativas resalta la tensión entre el discurso oficial del bienestar y el problema para diagnosticar lo que ocurre.

También la distancia entre palabras y hechos se observó esta semana en temas como las becas como acciones gubernamentales que favorecen la permanencia escolar, en especial en poblaciones vulnerables[10]. A este rubro se han destinado más de 34 millones de pesos, beneficiando a 12.8 millones de estudiantes[11], aunque habría que pensar si el diseño de transferencia monetaria apunta en realidad a las causas estructurales del abandono (trabajo infantil, migración, violencia doméstica, distancia geográfica, etc.). Este tema cobra relevancia frente a los datos recientes sobre deserción, donde para 2023-2024 la tasa nacional se ubicó en 11.3%, con disparidades regionales que apuntan a un problema que está lejos de resolverse con un único mecanismo[12]. También se abordó la inclusión de estudiantes con condiciones diversas de neurodesarrollo, como el autismo[13], que orilla a debatir sobre si existe infraestructura especializada, formación docente pertinente y adecuaciones curriculares.

Otras tensiones en la cartografía semanal apunta al bienestar, en un sentido amplio que incluye paz y seguridad. Aspiración subrayada desde distintos ángulos: la violencia en los entornos escolares como condición que determina la posibilidad misma del aprendizaje[14] y las tensiones globales que se reflejan en los sistemas educativos nacionales e invitan a incorporar la noción de paz como contenido central en un mundo dividido[15]. Sin embargo, pensar que la escuela debe incorporar estos contenidos conlleva el riesgo de confundir precondiciones con objetivos pedagógicos. Cabría distinguir entonces entre garantizar que las escuelas sean espacios seguros (condición sin la cual el aprendizaje no ocurre) y trasladarles la responsabilidad de producir la paz que el resto de instituciones sociales no han logrado. Mientras que la violencia estructural no sea atendida como problema de política social integral, la escuela seguirá operando como un espacio de contención en lugar de uno de formación.

Al margen de estas tensiones, otros temas tratados en la semana anticipan una cuestión emergente: la revisión y reconfiguración de los marcos institucionales y políticos en los que opera el sistema educativo. Mientras que los reacomodos en el gabinete podrían afectar la continuidad de la política educativa de la 4T[16], las iniciativas de intercambio cultural y académico con China y Filipinas invitan a ampliar los horizontes de cooperación de la universidad pública mexicana más allá de los circuitos occidentales[17][18], al tiempo que se retomó la discusión sobre cómo introducir las tecnologías digitales y redes sociales en la escuela, una cuestión de gobernanza digital que el sistema educativo mexicano no ha procesado institucionalmente pero que interpela a las condiciones en que las nuevas generaciones aprenden, socializan y se informan[19].

Esta cartografía semanal revela que el campo educativo enfrenta problemas de fondo: crecen los recursos invertidos y se renueva el discurso, pero permanecen las fracturas estructurales (déficit en la evaluación, desigualdad en el acceso a condiciones dignas de aprendizaje, violencia estructural que condiciona la vida escolar desde fuera del currículo y un marco de derechos). Para la agenda de investigación, la pregunta relevante no es si el modelo actual es mejor o peor que el anterior, sino cuáles mecanismos institucionales, con qué recursos y bajo qué formas de rendición de cuentas podrían acortar la distancia entre el derecho a una educación de calidad, equitativa e incluyente y la experiencia cotidiana de quienes habitan las escuelas mexicanas.

1 “Padres toman el control del dinero escolar”, Reporte Índigo, https://www.pressreader.com/mexico/reporte-indigo-nacional/20260408/281543707484069

2 “Boletín 127. La rehabilitación de planteles con La Escuela es Nuestra concentra 45% de la inversión educativa: Mario Delgado”, Gobierno de México, https://www.gob.mx/sep/prensa/boletin-127-la-rehabilitacion-de-planteles-con-la-escuela-es-nuestra-concentra-45-de-la-inversion-educativa-mario-delgado?idiom=es

3 “La Escuela es Nuestra concentra 45% de inversión educativa en rehabilitación de planteles: Mario Delgado”, Economista, https://www.eleconomista.com.mx/politica/escuela-nuestra-concentra-45-inversion-educativa-rehabilitacion-planteles-mario-delgado-20260407-807615.html

4 “Gobierno pide 4% más para programas prioritarios en 2027”, Universal, https://www.eluniversal.com.mx/cartera/gobierno-pide-4-mas-para-programas-prioritarios-en-2027/

5 “La Nueva Escuela Mexicana se queda sin exámenes para evaluar resultados”, Expansión, https://politica.expansion.mx/mexico/2026/04/07/unesco-alerta-mexico-camina-ciegas-nueva-esciela-mexicana

6 “Ausentismo de maestros, una constante”, Jornada, https://www.jornada.com.mx/2026/04/06/politica/009n2pol

7 “La felicidad no tapa el fracaso educativo”, Financiero, https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/mexicanos-primero/2026/04/09/la-felicidad-no-tapa-el-fracaso-educativo/

8 “Sin educación de calidad, el nearshoring se habrá perdido”, Coparmex, https://coparmex.org.mx/sin-educacion-de-calidad-el-nearshoring-se-habra-perdido/

9 “Universidades en México apuestan por IA ante crisis laboral”, Excelsior, https://www.excelsior.com.mx/nacional/universidades-mexico-apuestan-por-ia-crisis-laboral

10 “SEP ha dispersado más de 34 mil millones de pesos en becas a 12.8 millones de estudiantes”, Excelsior, https://www.excelsior.com.mx/nacional/becas-bienestar-sep-pagos

11 “Boletín 128. Fortalece SEP coordinación institucional para ampliar cobertura educativa y garantizar ese derecho dentro y fuera del país”, Gobierno de México, https://www.gob.mx/sep/prensa/boletin-128-fortalece-sep-coordinacion-institucional-para-ampliar-cobertura-educativa-y-garantizar-ese-derecho-dentro-y-fuera-del-pais?idiom=es

12 “En marcha, campaña contra deserción en el bachillerato Te Extrañamos en el Salón”, Jornada, https://www.jornada.com.mx/2026/04/09/politica/011n3pol

13 “Hablemos de autismo, pero con responsabilidad”, Heraldo, https://heraldodemexico.com.mx/opinion/2026/4/9/hablemos-de-autismo-pero-con-responsabilidad-793157.html

14 “Proteger a maestros, estudiantes y familias en las escuelas”, https://www.quadratin.com.mx/opinion/proteger-a-maestros-estudiantes-y-familias-en-las-escuelas/

15 “Educación y paz en un mundo dividido”, https://www.excelsior.com.mx/opinion/carlos-ornelas/educacion-y-paz-mundo-dividido

16 “Gabinete de transición”, https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/alejo-sanchez-cano/2026/04/06/gabinete-de-transicion/

17 “La UAM impulsa vínculo cultural con Filipinas”, https://suplementocampus.com/la-uam-impulsa-vinculo-cultural-con-filipinas/

18 “Crea la UAM puente entre México y China con educación y cultura”, https://www.eleconomista.com.mx/internacionales/grecia-prohibira-redes-sociales-menores-15-anos-partir-20260408-807746.html

19 “Grecia prohibirá las redes sociales a los menores de 15 años a partir de 2027”, https://www.eleconomista.com.mx/internacionales/grecia-prohibira-redes-sociales-menores-15-anos-partir-20260408-807746.html

Autor

  • Investigador Asociado C., Programa de Estudios sobre Desigualdades, CRIM-UNAM.
    https://orcid.org/0000-0001-8317-4601

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