La semana del 9 al 15 de febrero fue sumamente intensa para el ámbito educativo nacional. Rescato brevemente algunos asuntos que me parecieron relevantes para después enfocarme en los retos de la labor docente, como eje que permite articular buena parte de los temas y conflictos cubiertos por la prensa.

Sin duda, al iniciar la semana, la nota central fue la asignación de recursos para las becas dirigidas a estudiantes de educación básica, media superior y superior. El lunes 9 de febrero, en la conferencia de prensa “La Mañanera del Pueblo”, el secretario de educación Mario Delgado informó que “el Gobierno de México destinará una inversión de 140 mil 389 millones 658 mil 900 pesos al programa de Becas para el Bienestar, que beneficiará a 22.8 millones de estudiantes de primaria, secundaria, bachillerato y superior.” [1]

No obstante, en el transcurso de la semana aparecieron notas vinculadas a las condiciones de las escuelas asociadas a temas de salud en algunos estados: en Tabasco, ha destacado el caso de la primaria y el preescolar de Dos Bocas, pues su comunidad escolar se ha visto seriamente afectada por los contaminantes de la refinería aledaña [2] y en el Estado de México se reportó la instalación de filtros sanitarios, para medir la temperatura antes de entrar, en respuesta al brote de sarampión extendido en todo el territorio nacional.[3]

También en el Estado de México, pero escasamente retomado por la prensa, quizá el tema más relevante fue el debate sobre los controles de ingreso a las escuelas a partir de la implementación del “Protocolo Mochila de Paz y prevención” [4]. Esto recuerda a su antecedente, el “Operativo Mochila Segura” de 2004, aplicado en el entonces Distrito Federal y que de hecho se buscó reactivar, con carácter de urgente, en 2020 por parte dela Comisión de Educación de la CDMX. [5]

Para cerrar este bloque, en el marco del 11de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, se publicaron artículos críticos sobre la participación de las mujeres en la producción científica del país, como “¿Más mujeres para qué ciencia?: una educación científica más allá del crecimiento económico” de Anahid Reyes Hernández [6]. Los medios también destacaron las desigualdades y violencias que niñas, jóvenes y mujeres enfrentan para acceder a la producción científica en nuestro país y la manera en que esto configura trayectorias profesionales y condiciona la propia producción de conocimiento.

A lo largo de estos días, entre la pluralidad de aspectos puestos en relieve sobre la labor docente, distingo tres que resultan clave: condiciones laborales, formación docente y desigualdades en razón de género entre mujeres y hombres en las trayectorias del magisterio.

Las precariedad salarial, la sobrecarga administrativa y la inestabilidad laboral parecen ser una constante para las y los docentes de todos los niveles. Esto se refleja en su ausencia en algunas zonas del país, dato que se concatena con la “falta de transparencia en el número de plazas docentes existentes y vacantes” [7]. Por ejemplo, en Michoacán, según reportó el Consejo Supremo Indígena con datos de la CNTE, el problema no sólo atañe a estas comunidades, sino que “hay un déficit de más de cuatro mil docentes afectando también las zonas urbanas; entre las causas está la promesa incumplida de la federalización de la nómina, que hasta el sexenio anterior se mantenía como posible solución.” [8].

Por otro lado, diversas investigaciones académicas estiman que en México “más del 65% del personal docente trabaja como profesora/or de asignatura o por hora” [9]. Si bien, en algunos casos esto no necesariamente expresan malas condiciones laborales, en muchos de los casos al menos reflejan precariedad e inestabilidad. Estas mismas condiciones, en el nivel universitario, no parecen apuntar a indicios de huelga docente en el marco de las revisiones salariales de este año, que lograron sólo un incremento de 4%. La única excepción fue el paro de trabajadores y empleados de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) [10].

Destacó el desincentivo para estudiar licenciaturas vinculadas a la formación docente que hicieron administraciones educativas y gobiernos estatales en dos estados. Según reportó Abelardo Carro, en Durango, no se emitió la convocatoria para ingresar a la Licenciatura en Educación Preescolar, mientras que las autoridades educativas en Coahuila recomendaron a las y los jóvenes no continuar sus estudios normalistas porque consideran que no les conducirá a tener empleo al egresar. [11] En ambos casos, se trasluce una forma de desestimación de la formación normalista.

En contraste, aparecieron notas, desde diferentes posicionamientos, que demandan que las y los docentes adquieran, cuanto antes, conocimientos y habilidades para el óptimo uso de la IA, de manera que logren convertirse en “mediadores de un entorno de aprendizaje dinámico y cambiante” [12]. En la misma línea, también se pide que las universidades (y por ende sus docentes) formen capital humano que sea capaz de reconocer que “la IA no es solo una oportunidad tecnológica, es un motor para transformar nuestra economía, sociedad y competitividad global”. [13]

Ambas notas dan cuenta de las crecientes exigencias profesionales depositadas en el magisterio de todos los niveles, si bien, éstas entran en contradicción con el abandono de la formación docente que se vive en algunos estados. Las y los docentes hoy, además de navegar los complejos entornos escolares atravesados por la violencia, cumplir con sus actividades de enseñanza cotidiana, gestionar tareas administrativas y adquirir nuevas competencias en relación con las demandas de las tecnologías digitales, deben hacerlo en medio de incertidumbre laboral y precariedad salarial.

De acuerdo con los datos proporcionados por Mariana Cruz, las mujeres conforman la mayor parte del magisterio en nuestro país. Dos de cada tres docentes en educación básica son mujeres, en el nivel escolar alcanzan el 93.2% y son más de mitad de la planta en secundaria, el 52.7%. [14] Pero esto no se ve reflejado en un ascenso significativo o de su participación en la toma de decisiones. Por ejemplo, los datos del ciclo escolar 2018-2019 en México señalan que, sólo había 37.7% de mujeres en puestos de gestión en primaria y 27.6% en secundaria. Las cifras dan cuenta de lo que, ya en la década de 1990 la socióloga de la educación Sandra Acker nombraba como la división sexual del trabajo de enseñanza.[15]

En resumen, tanto las condiciones laborales como las crecientes demandas y los abandonos institucionales en la formación docente, donde es necesaria hacer una lectura de género más profunda, nos permiten observar que el magisterio nacional encarna y expresa una buena parte de las complejidades, deterioros, abandonos y contradicciones del sistema educativo. El seguimiento de notas relacionadas a docentes es un eje valioso para articular buena parte de las problemáticas estructurales del sistema educativo, al tiempo que nos convoca a reconocer los nuevos problemas que trastocan, en diferentes niveles de escolarización, a las culturas escolares y los sujetos que los constituyen.

1 “Boletín 59. Gobierno de México invertirá más de 140 mmdp en Becas para el Bienestar, beneficia a 22.8 millones de estudiantes: Mario Delgado”, https://www.gob.mx/sep/prensa/boletin-59-gobierno-de-mexico-invertira-mas-de-140-mmdp-en-becas-para-el-bienestar-beneficia-a-22-8-millones-de-estudiantes-mario-delgado?idiom=es

2 “Ven viable reubicar aulas por refinería”, Reforma, https://hemerotecalibre.reforma.com/20260210/interactiva/RNAC20260210-002.JPG

3 “Vuelven a Edomex cubrebocas y filtros”, Reforma, https://www.reforma.com/vuelven-cubrebocas-a-escuelas-de-edomex-por-sarampion/ar3149783

4 “#EnTlalnepantla. Rechazan estrategia de revisión”, Heraldo, edición impresa del 9 de febrero 2025, página 30.

5 Congreso de la Ciudad de México, (2020). Dictamen de la Comisión de Educación, https://www.congresocdmx.gob.mx/media/documentos/34a5c3d74fecfc4de883e840e04635040e4fa609.pdf

6 Reyes Hernández, Anahid (2026) “¿Más mujeres para qué ciencia?: una educación científica más allá del crecimiento económico”, MUXED, https://www.muxed.mx/blog/mas-mujeres-ciencia

7 “Ya no estudien para maestros”, Revista Aula, https://revistaaula.com/ya-no-estudien-para-maestros/

8 “Michoacán: Niñeces sin maestros, Normalistas sin futuro”, Profelandia, https://profelandia.com/michoacan-nineces-sin-maestros-normalistas-sin-futuro/

9 “¿Tiene sentido conocer al profesorado universitario?, I”, Revista Común, https://revistacomun.com/blog/tiene-sentido-conocer-al-profesorado-universitario-i/

10 “Pese a bajos salarios, no prevén muchas huelgas en universidades”, Jornada, https://www.jornada.com.mx/2026/02/09/politica/010n2pol

11 “Ya no estudien para maestros”, Revista Aula, https://revistaaula.com/ya-no-estudien-para-maestros/

12 “La Inteligencia Artificial para fortalecer la labor docente”, Educación Futura, https://www.educacionfutura.org/la-inteligencia-artificial-para-fortalecer-la-labor-docente/

13 “México y la IA: construyendo el talento que liderará el futuro”, Financiero, edición impresa del 9 de febrero de 2026, página 15.

14 “Liderar para transformar: hacia una nueva narrativa que incorpore a las mujeres en el liderazgo escolar”, https://www.educacionfutura.org/liderar-para-transformar-hacia-una-nueva-narrativa-que-incorpore-a-las-mujeres-en-el-liderazgo-escolar/

15 Acker, Sandra (1994), Género y educación. Reflexiones sociológicas sobre mujeres, enseñanza y feminismo, Narcea, Madrid.

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