{"id":2113,"date":"2025-10-02T17:05:13","date_gmt":"2025-10-02T17:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/iisue.unam.mx\/escritoras\/?p=2113"},"modified":"2025-10-02T17:05:14","modified_gmt":"2025-10-02T17:05:14","slug":"las-tres-amigas-teresa-clara-y-catalina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/iisue.unam.mx\/escritoras\/index.php\/2025\/10\/02\/las-tres-amigas-teresa-clara-y-catalina\/","title":{"rendered":"Las tres amigas: Teresa, Clara y Catalina"},"content":{"rendered":"\n

Dra. Caro Narv\u00e1ez<\/em>
Tres Guineas<\/p>\n\n\n\n

<\/p>\n\n\n

\n
\"\"<\/figure><\/div>\n\n\n

Las amistades intangibles<\/em> son una figura que nace de mi a partir de experimentar el sentimiento que me produce leer a otras del pasado. He percibido que al leer una verdad escrita por otra se han resuelto inc\u00f3gnitas que consideraba imposibles, he percibido como al producirse una sensaci\u00f3n de espejo me reflejo en aquella otra que me da medida: la amiga, y tambi\u00e9n, la maestra. Al ver su grandeza me es cercana y posible la m\u00eda. La necesidad que surge de darle lugar a esta experiencia, tambi\u00e9n, es trazada a partir de mis lecturas de monjas novohispanas. Muchas de ellas remiten a ideas que han heredado o que consideran pertenecientes a su genealog\u00eda femenina: beguinas, beatas, monjas, iluminadas y m\u00edsticas. He de recordar a Sor Mar\u00eda Coleta una monja oaxaque\u00f1a que en una inspiraci\u00f3n refiere el misterioso verso de Teresa de \u00c1vila \u201cvivo sin vivir en m\u00ed\u201d<\/p>\n\n\n\n

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<\/div>\n\n\n\n
\n

\u2026Porque se me juntaba con tan grandes ansias, que pares\u00eda se me sal\u00eda el alma; me duraron las l\u00e1grimas ser\u00eda asta las nueve. Aunque an pasado otras cosas de ablas, no puedo ponerlas porque esta cosa que ahora siento no me da lugar, porque sobrepasa a todo cuanto me pasado siempre, pues bibo sin bibir en mi\u2026Dios me guarde su bida muchos a\u00f1os, Hija que en Jes\u00fas le ama, Sor Mar\u00eda Coleta.[1]<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n

El relato de Sor Coleta es conmovedor, se sale el alma pues en la emoci\u00f3n o ansia que le produce la Divina Presencia<\/em> pierde las palabras, no hay lugar para la descripci\u00f3n. Sin embargo, es a trav\u00e9s de lo dicho por Teresa de Jes\u00fas que encuentra una manera de decir lo que ha nacido en el silencio y parece no traducible. Sor Coleta ley\u00f3 esta maravillosa poes\u00eda l\u00edrica dejada por Teresa, en quien ella deposit\u00f3 su experiencia:<\/p>\n\n\n\n

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<\/div>\n\n\n\n
\n

Vivo sin vivir en mi<\/strong><\/p>\n\n\n\n

Vivo sin vivir en m\u00ed,
\ny tan alta vida espero,
\nque muero porque no muero<\/em>.\n<\/p>\n\n\n\n

Vivo ya fuera de m\u00ed,
Despu\u00e9s que muero de amor,
porque vivo en el Se\u00f1or,
que me quiso para s\u00ed.
Cuando el coraz\u00f3n le di
Puso en \u00e9l este letrero
Que muero porque no muero<\/em>. <\/p>\n\n\n\n

Aquesta divina uni\u00f3n,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo
y libre mi coraz\u00f3n.
Y causa en m\u00ed tal pasi\u00f3n
ver a Dios mi prisionero
que muero porque no muero<\/em>\u2026
[2]<\/a> <\/p>\n<\/div>\n\n\n\n

<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n

He considerado las amistades intangibles<\/em> como un soporte al alma y he visto el efecto inmediato que tienen. Considero que, si di\u00e9ramos lugar al sentimiento producido en esta relaci\u00f3n, la imaginaci\u00f3n se nutrir\u00eda y lograr\u00edamos enlaces impensables e inauditos como los que solo pueden resultar del pensamiento libre de una mujer.<\/p>\n\n\n\n

            La amistad intangible<\/em> puede, en todo caso, solo surgir frente a un libro vivo<\/em>, referencia que ha hecho la historiadora Mar\u00eda Milagros Rivera en la que plantea que, un libro vivo est\u00e1 lleno de profec\u00edas, un libro con vida: \u201ctiene vida porque no est\u00e1 hecho de letra muerta y aburrida sino de esa cosa maravillosa que va constituyendo cada existencia\u201d.[3]<\/a> As\u00ed que las mujeres reconocemos un libro vivo<\/em> cuando se despliega ante nosotras, pues la experiencia de sentir a otra en una enunciaci\u00f3n real y verdadera llena de sentido nuestra obra.<\/p>\n\n\n\n

            El ejemplo que ahora mismo me acompa\u00f1a es la amistad entre Teresa de Jes\u00fas, Clara de As\u00eds y Catalina de Siena como la expresi\u00f3n de un milagro \u201cgracias al cual un ser humano acepta mirar a distancia y sin acercarse a ese ser que le es tan necesario como el alimento\u201d.[4]<\/a> Aquel ser se mira en la distancia y en la cercan\u00eda, se acoge en un espacio nacido para que llegue la amiga. El espacio nacido en m\u00ed, propicia sentirme capaz de reconocer en otra lo que anhelo para m\u00ed, y as\u00ed admirar y no envidiar, aprender y pulir. El espacio que nace en m\u00ed y da lugar a otra, es tambi\u00e9n, la duda o el temor frente a un camino reci\u00e9n descubierto, \u00a1la iluminaci\u00f3n! el sitio que nace y permite el reconocimiento, es, tambi\u00e9n, la experimentaci\u00f3n de la piedad, a la manera de Mar\u00eda Zambrano; un sentimiento de heterogeneidad del ser y la sabidur\u00eda para tratar con ese misterio.[5]<\/a><\/p>\n\n\n\n

            Es profundo aquello que he visto nacer en m\u00ed y en Teresa al mantener un estrecho v\u00ednculo con Clara y Catalina. De igual manera, siento que hay una simplicidad en la amistad, evidencia de lo hermoso y de lo que propicia en cada una, por tanto, de lo manifiesto. Una posible locura que te valida y te permite estar enunciada, dicha. Es esa la amistad en la que esculpo todos los d\u00edas, aquella en la que no me cincelo para agradar y en la que me complace saber que a mi amiga deleito; pues no hay otra atr\u00e1s de m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n

            La poeta Nahui Olin, en su poemario Tierna soy en el interior<\/em>, recoge un poema titulado \u201cCuando estoy cerca de mis amigas\u201d. Nahui relata un goce, un arrebato misterioso que la restaura en donde ella recibe y ofrenda:<\/p>\n\n\n\n

\n
<\/div>\n\n\n\n
\n

Completamente
            Reflorecida
de
mi
            juventud
soy
como
una
diosa
pose\u00edda
                        por la
                        locura
            que
            se r\u00ede
de las desgracias
                        de la vida
                        que olvido
y
me
r\u00edo
pose\u00edda
por la
locura
como
una
diosa
colocada
                        en
                        la vida
para embellecer a mis amigas
            y
            se
            dice
            que
            yo
            tengo
                        encerrados
            en
            mis
            ojos
            misterios
            de pa\u00edses
            nuevos
            que
            tienen
            risas
                        placeres
                        reflorecidos
            en mi juventud
            que me convierten
            en una diosa
            pose\u00edda
            por la
            locura
            que
            se r\u00ede de las desgracias
                           de la vida
cerca de mis
              AMIGAS.
[6]<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n

El t\u00e9rmino Amistad intangible<\/em>, surge en m\u00ed, a partir de considerar las relaciones de profunda entrega que nacen con mujeres del pasado. Relaciones que significan y dan lugar en el mundo, lugar en el que se origina y en el que se concibe. Una amistad nacida a trav\u00e9s de la escritura y de la lectura, amor que crea lazo entre creadoras y que a manera de circuitos espirituales y misteriosos dejan nacer una relaci\u00f3n. En una amistad intangible<\/em> se vive una doble creaci\u00f3n; no solo porque la mujer que lee a otra encuentra medida y ejemplo, sino, adem\u00e1s, porque la creaci\u00f3n se percibe acompa\u00f1ada, asistida; nace una relaci\u00f3n mientras se desprende un fruto.<\/p>\n\n\n\n

Teresa vivi\u00f3 entra\u00f1ables e intangibles amistades con Clara de As\u00eds y Catalina de Siena. Dos mujeres que han dejado huella en la vida espiritual de occidente, pero, que, sobre todo, han sido sostenedoras de una tradici\u00f3n de espiritualidad femenina que habla y act\u00faa en consonancia de Amor, del v\u00ednculo, de la circularidad de la uni\u00f3n emocional, espiritual y afectiva. Mujeres de grandes obras que tuvieron en su horizonte una conciencia clara de emisi\u00f3n y genealog\u00eda femenina.<\/p>\n\n\n\n

Intento mostrar que la percepci\u00f3n sobre la distancia que se marc\u00f3 entre estas tres mujeres, se vuelve otra en la mediaci\u00f3n con lo intangible<\/em>. El trecho percibible entre un siglo y otro solo es capaz de ser recorrido si nace el milagro del encuentro, de la afectaci\u00f3n que produce la escritura y la experiencia de otra que se muestra, aparentemente, lejana. El distanciamiento que existe entre Clara, Catalina y Teresa es proximidad que se funda como amistad intangible<\/em>, reconociendo en otra, obra viva y lecci\u00f3n imprescindible.<\/p>\n\n\n\n

Teresa y Clara: apuntes sobre una amistad<\/strong><\/p>\n\n\n\n

Clara de As\u00eds hab\u00eda nacido en el siglo XII en Italia en 1193 o 1194 y hab\u00eda fallecido en 1253, la labor que desempe\u00f1\u00f3 como fundadora de las religiosas franciscanas le ha dado el atributo de ser la primera mujer que redact\u00f3 una regla escrita que ha aprobado la iglesia.[7]<\/a> Durante 40 a\u00f1os Clara fue la superiora del convento de San Dami\u00e1n, escribi\u00f3 una forma de vida en la que insisti\u00f3 en la pobreza y que fue la base para la regla que ella misma redact\u00f3 con posterioridad (1247-1252), adaptaci\u00f3n para las religiosas de la regla franciscana. Regla basada en el evangelio y no el c\u00famulo de preceptos que para entonces la iglesia estipulaba.<\/p>\n\n\n\n

Santa Clara le ense\u00f1\u00f3 a Teresa a esforzarse, a continuar lo comenzado. Bajo el apoyo de ella y de lo escrito en la Regla que so\u00f1\u00f3, Teresa compagin\u00f3 su ideal de comunidad ti\u00f1\u00e9ndolo de la experiencia que Clara de As\u00eds hab\u00eda ya consignado en su regla. En el Libro de la vida <\/em>(33,13) Teresa se refiere a Santa Clara as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n

\n
<\/div>\n\n\n\n
\n

El d\u00eda de Santa Clara, yendo a comulgar, se me apareci\u00f3 con mucha hermosura. D\u00edjome que me esforzase y fuese adelante en lo comenzado, que ella me ayudar\u00eda. Yo la tom\u00e9 gran devoci\u00f3n, y ha salido tan verdad, que un monasterio de monjas de su orden, que est\u00e1 cerca de \u00e9ste, nos ayuda a sustentar; y lo que ha sido m\u00e1s, que poco a poco trajo este deseo m\u00edo a tanta perfecci\u00f3n, que en la pobreza que la bienaventurada Santa ten\u00eda en casa, se tiene en \u00e9sta y vivimos de limosna; que no me ha costado poco trabajo que sea con toda firmeza y autoridad del Padre Santo, que no se puede hacer otra cosa, ni jam\u00e1s haya renta. Y m\u00e1s hace el Se\u00f1or, y debe por ventura ser por ruegos de esta bendita Santa, que sin demanda ninguna nos provee Su Majestad muy cumplidamente lo necesario. Sea bendito por todo. Am\u00e9n.[8]<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n

Santa Clara es sentida por Teresa como protectora, mientras que es vista como gu\u00eda. El soporte que le da conocer las condiciones en las que vivi\u00f3 Clara, ayuda a Teresa a no decaer y a confirmar que el camino de bienaventuranza esta ya trazado. La obra de Clara le \u00ednsita a una fe viva. Es justamente en la regla de Clara de As\u00eds donde descansan algunos se\u00f1uelos que Teresa de \u00c1vila va a retomar para su obra.<\/p>\n\n\n\n

Teresa y Catalina: dos amigas lejanas en el tiempo<\/strong><\/p>\n\n\n\n

A Teresa de \u00c1vila le llegaron ecos de la leyenda de Santa Catalina de Siena. Desde muy peque\u00f1as hab\u00edan tenido experiencias m\u00edsticas que las condujeron a una pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n y gusto por la soledad. Seguramente Teresa conoci\u00f3 de la voluntad f\u00e9rrea de Catalina al no admitir el destino que su padre pretend\u00eda para ella: resistirse frente al matrimonio cortando su melena y ensimism\u00e1ndose cada vez m\u00e1s, acto que resultar\u00eda para Teresa motivo de admiraci\u00f3n. Catalina es una luz para Teresa, cuando aparece el conflicto, la invoca y le pide soporte.<\/p>\n\n\n\n

            La obediencia es trasmitida por Catalina como una gran protectora, es, adem\u00e1s, una guiadora. De la obediencia se desprende la humildad, guardiana de los males que afectan al coraz\u00f3n humano: la envidia y la calumnia. Teresa inici\u00f3 su obra renovadora a sus 47 a\u00f1os, despu\u00e9s de haber conocido el rigor del claustro y la libertad ofrecida por los votos; mientras tanto Catalina trabaj\u00f3 fuerte siendo muy joven dejando un legado importante pero mucho menos abundante que Teresa, Catalina muri\u00f3 a los 33 a\u00f1os mientras que Teresa lo hizo a los 67. Pese a las diferencias territoriales y de edad, Teresa no dud\u00f3 en mirar a Catalina, su juventud no fue motivo de duda, le permiti\u00f3 reconocer la fuerza de otra que en circunstancias, tal vez m\u00e1s dif\u00edciles, hab\u00eda llevado a cabo su intenci\u00f3n de perfecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n

            Teresa reconoc\u00eda en Catalina verdad, experiencia y palabra llena de veracidad, esto permiti\u00f3 el nacimiento de una amistad intangible<\/em>, la experiencia de sentir a otra en una enunciaci\u00f3n real y verdadera. La confianza acrecentada en Dios experimentada por Teresa, le permiti\u00f3 salir a fundar, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de una relaci\u00f3n contemplativa y de quietud que tambi\u00e9n tra\u00eda consigo estabilidad. Teresa hizo frente a la calle, los caminos sinuosos, el bosque, el calor, la gesti\u00f3n y lucha por los recursos con la palabra que argumenta y sostiene actos, adem\u00e1s, de con una vida interior explorada y reconocida por s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n


\n\n\n\n

[1]<\/a> Cartas de Sor Mar\u00eda Coleta, CDMX, Archivo General de la Naci\u00f3n, indiferente virreinal, Caja 6340, exp. 005, carta 15 [96v] [44v]<\/p>\n\n\n\n

[2]<\/a> Teresa de Jes\u00fas, Obras completas<\/em>\u2026op.cit., [Poes\u00edas p\u00e1gs.: 1177-1178-1179]<\/p>\n\n\n\n

[3]<\/a> Mar\u00eda Milagros Rivera Garretas, Teresa de Jes\u00fas, edici\u00f3n biling\u00fce, editorial Sabina, 2014, p\u00e1g. 29<\/p>\n\n\n\n

[4]<\/a> Simone Weil, La amistad pura<\/em>, op.cit., p\u00e1g. 99<\/p>\n\n\n\n

[5]<\/a> Mar\u00eda Zambrano, Para una historia de la piedad<\/em>, Aurora: papeles del seminario Mar\u00eda Zambrano, 2012, p\u00e1gs. 64 a 72.<\/p>\n\n\n\n

[6]<\/a> Nahui Olin, \u201cCuando estoy cerca de mis amigas\u201d en Tierna soy en el interior<\/em>, editado por: Patricia Rosas Lop\u00e1tegui, Nahui Olin<\/em> Sin principio ni fin. Vida, obra y varia invenci\u00f3n<\/em>. Universidad Aut\u00f3noma de Nuevo Le\u00f3n, M\u00e9xico, 2011, p\u00e1gs. 109-110. Vale la pena aclarar que no hay error en la forma como est\u00e1 escrito el verso. Nahui jugaba de maneras sorprendentes con la forma y la imagen de su poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n

[7]<\/a> Sor Ma. Victoria Trivi\u00f1o Monrabal, OSC, Balague (Lleida), \u201cEl libro que da forma a la vida claustral: la regla de Santa Clara, en los 800 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de las clarisas (1212-2012), p\u00e1g. 427, Tomado de: https:\/\/dialnet.unirioja.es.<\/p>\n\n\n\n

[8]<\/a> Teresa de Jes\u00fas, Libro de la Vida<\/em> en Obras completas, director, Alberto Barrientos, 3 edici\u00f3n, Editorial de Espiritualidad, Triana 9, Madrid-16, 1984, p\u00e1g., 232.<\/p>\n\n\n\n

<\/p>\n\n\n\n

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