Daniel Alejandro Márquez Jiménez – Observatorio de Políticas Educativas, IISUE-UNAM /OPE-IISUE Información y análisis para la investigación educativa en México Wed, 08 Apr 2026 01:30:16 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.9.1 /OPE-IISUE/wp-content/uploads/2025/11/cropped-icono-1-32x32.png Daniel Alejandro Márquez Jiménez – Observatorio de Políticas Educativas, IISUE-UNAM /OPE-IISUE 32 32 Decisiones ambiguas y panoramas borrosos /OPE-IISUE/?p=2829 /OPE-IISUE/?p=2829#respond Tue, 07 Apr 2026 23:12:32 +0000 /OPE-IISUE/?p=2829 Entre el 23 y el 29 de marzo de 2026 las noticias reflejaron la preocupación de varios sectores por decisiones institucionales y de política educativa tomadas en años recientes, decantándose hacia las implicaciones de la violencia dentro de los planteles educativos y por la discusión de los resultados de políticas específicas como la conectividad escolar, la comprensión lectora y el acceso equitativo a oportunidades educativas.

El caso de las profesoras María del Rosario y Tatiana, asesinadas por un estudiante de 15 años en una preparatoria de Michoacán, sigue causando conmoción. Estos hechos evidencian la manera en que la violencia ha ido permeando en instituciones familiares y educativas hasta formar parte estructural de la vida cotidiana en México [1]. Algunas posturas apuntan a que las y los docentes han perdido autoridad para educar, lo que Basil Bernstein llama el orden expresivo. Si ejercer autoridad puede traerles repercusiones, entonces quedan con las manos atadas, lo que también ha debilitado a la escuela, siendo activa solo en su orden instrumental.

Lo preocupante de esto, en un contexto donde las soluciones a la inseguridad se basan en confrontaciones violentas que van escalando, es que los estudiantes estén reproducido roles de género influenciados por narrativas sexistas y desiguales. Éstas no son invisibles para la comunidad educativa, pero se desatienden por la falta de marcos de acción claros y el temor a una denuncia.

Ante la tragedia, la respuesta institucional ha sido generar un plan de atención a la salud mental dirigido a jóvenes en edad escolar (secundaria y preparatoria), donde se espera capacitar a docentes, además de contratar a profesionales para guiar tanto a estudiantes como a padres de familia [2, 3]. Además, en un foro sobre permanencia escolar, el secretario de Educación Pública recalcó la importancia de la escuela como institución que garantice la paz y la resolución pacífica de problemas [4, 5]. Esto, después de recordar que en el esquema de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), la escuela se proyecta como un lugar fundamental en el desarrollo de las comunidades. Asimismo, Mario Delgado pidió a los docentes que funjan como fortalecedores de las habilidades socioemocionales de sus estudiantes.

A pesar de los pronunciamientos institucionales, como no se observan acciones concretas para evitar otra tragedia, se ha desatado una urgencia por discutir la pertinencia de los procesos y las penas para menores de edad [6]. Algunos miembros de la comunidad consideran necesario abrir el debate sobre las implicaciones que tienen los crímenes cometidos por menores de edad, señalando dos elementos clave: 1) que el castigo a los responsables debe ser el máximo, es decir, la pena de muerte, y 2) que los tutores de los culpables sean también sancionados. Estas opiniones se han consolidado como la voz de quienes exigen reformas al marco legal para menores de edad, al considerar que los delitos de alto impacto (donde se actúo con alevosía y premeditación) deben ser castigados de manera dura.

Esto demuestra la falta de comunicación entre la comunidad. Por un lado, es clara la debilitación de la función de las instituciones de educación básica y media superior como reproductoras de orden expresivo. Por otro, aunque se intente resignificar el papel del docente en la comunidad, a través de la NEM, las acciones concretas les dejan sin una autoridad jerárquica para imponer sanciones que los protejan a ellos y otros miembros de la comunidad. Lo único que parece avanzar es la opinión de algunos sectores que apuestan por soluciones punitivas que dejan de lado los mecanismos de prevención.

Por otro lado, la evaluación de los resultados sobre aprovechamiento escolar, conectividad digital o capacidad lectora han sido agridulces. La capacidad lectora parece mantenerse en el mismo nivel o avanzar de manera lenta, lo que genera preocupación al comparar los resultados en México con economías más pequeñas o países con menos inversión en educación, como el Salvador [7]. Las críticas más duras enfatizan que ni el aumento de presupuesto en educación en años recientes ni el establecimiento de programas de ayuda, como la beca “Rita Cetina”, han permitido mejoras satisfactorias [8]. Recordamos que los resultados educativos se ven influenciados por acciones en diferentes niveles donde, si bien el aumento de recursos es importante, poco se ha hablado del efecto específico del scrolling y de la cultura digital en la capacidad de retención de información. Algunas investigaciones apuntan a la gratificación instantánea que dan las redes sociales y a la poca capacidad de concentración de los jóvenes como factores que explican el bajo desempeño de la capacidad lectora de México [9].

Otras opiniones de la semana fueron hacia la SEP, por utilizar fondos públicos para crear libros de texto de cuestionable calidad [10] pues han reemplazo textos hechos por plumas de renombre por otras que incluso carecen de firmas, y de cuestionable pertinencia, puesto que no todos los libros fueron lanzados según lo planeado; tienen demasiadas o muy pocas actividades, y están poco organizadas; así como por la incorporación del llamado lenguaje ideológico. Críticas que revelan un fenómeno más interesante, donde pareciera que un desajuste entre docentes y la SEP fue lo que impidió que se apropiaran del nuevo modelo, dejando a la deriva a aquellos docentes sin experiencia en pedagogías menos rígidas y a los que provenían de contextos menos privilegiados.

Las decisiones que se han tomado para mejorar la política educativa parecen ambiguas y no existen caminos que den la certeza de una mejora permanente en los resultados educativos. Por un lado, se debate la pertinencia de herramientas impresas en un mundo cada vez más digitalizado, donde han cambiado las disposiciones hacia el consumo de contenido, y por otro lado, se espera resignificar el papel docente sin tener claro el mecanismo.

Lo cierto es que se debe conocer y reconocer el fenómeno en su totalidad si se quiere desentrañar su complejidad y encontrar las rutas de acción que permitan la mejora del orden expresivo como del orden instrumental.

1 “Violencia contra docentes revela crisis de autoridad”, Excélsior, https://www.excelsior.com.mx/nacional/violencia-contra-docentes-revela-crisis-autoridad

2 “El asesinato de dos maestras es un ‘caso muy doloroso’: Sheinbaum”, Jornada, https://www.jornada.com.mx/noticia/2026/03/26/estados/el-asesinato-de-dos-maestras-es-un-caso-muy-doloroso-sheinbaum

3 “Impulsa Presidenta programa de salud mental para jóvenes”, Universal, https://www.eluniversal.com.mx/nacion/sheinbaum-presenta-proxima-semana-estrategia-de-salud-mental-para-jovenes-anuncia-guias-para-docentes-y-padres-de-familia/

4 “Escuelas deben ser refugio contra la violencia: Mario Delgado Carrillo”, Reporte Índigo, https://www.reporteindigo.com/nacional/escuelas-deben-ser-refugio-contra-la-violencia-mario-delgado-carrillo-20260325-0095.html

5 “Como lo plantea la NEM, las escuelas deben consolidarse como centro de la comunidad: Mario Delgado”, Economista, https://www.eleconomista.com.mx/politica/plantea-nem-escuelas-deben-consolidarse-centro-comunidad-mario-delgado-20260325-805893.html

6 “Exigen endurecer penas contra menores por homicidio”, Diario, https://diario.mx/nacional/2026/mar/25/exigen-endurecer-penas-contra-menores-por-homicidio-1111220.html

7 “El Salvador supera a México en educación”, Universal, https://www.eluniversal.com.mx/nacion/el-salvador-supera-a-mexico-en-educacion/

8 “Alerta de la UNESCO sobre educación en México”, Proceso, https://www.proceso.com.mx/opinion/2026/3/26/alerta-de-la-unesco-sobre-educacion-en-mexico-370946.html

9 “Advierten crisis de comprensión lectora en menores debido a la cultura digital y el ‘scrolling’”, Puntero, https://elpuntero.com.mx/advierten-crisis-de-comprension-lectora-en-menores-debido-a-la-cultura-digital-y-el-scrolling/

10 “Enmendar el legado de Marx Arriaga”, Educación Futura, https://www.educacionfutura.org/enmendar-el-legado-de-marx-arriaga/


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Incertidumbre, desigualdad y violencia. Heridas que no cierran /OPE-IISUE/?p=2582 /OPE-IISUE/?p=2582#respond Mon, 27 Oct 2025 18:00:56 +0000 /OPE-IISUE/?p=2582
20 al 24 de octubre, 2025. La semana estuvo marcada por noticias que evidencian las tensiones estructurales por las que atraviesa el país. Por un lado, se habló de las afectaciones que ocasionaron las lluvias en los centros educativos y las soluciones que el Estado ofreció ante dichas emergencias; por otro, la violencia reapareció y se consolidó como una preocupación constante entre estudiantes y docentes. Por último, la desigualdad de oportunidades educativas y laborales permanece relevante, como un recordatorio constante de que la precariedad está siempre a la vuelta de la esquina

Los estragos que provocaron las lluvias en diferentes estados y municipios de México siguen contabilizándose. La afectación de las instalaciones educativas demostró dos puntos principales:

1) La necesidad replantear la asignación de recursos destinados a la educación, principalmente porque la infraestructura de diferentes instituciones mostró estar estratificada. Mientras que algunas escuelas resultaron dañadas por las carencias en su infraestructura básica, otras escuelas y centros de investigación que permanecieron intactos tuvieron que convertirse en albergues temporales y centros de acopio para apoyar la gestión de la ayuda.[2]

2) La respuesta estatal ante la emergencia evidenció la falta de planeación de las autoridades educativas, al no contar con planes de contingencia eficientes que consideraran que las condiciones climáticas no sólo afectan a las escuelas, sino también a las viviendas menos favorecidas. En este sentido, la transición hacia la educación en línea fue una medida paliativa que pone en riesgo la igualdad, pues amplía la brecha de oportunidades educativas al permitir que los estudiantes con mayores recursos económicos, sociales y digitales, accedan sin problemas a dicho modelo en línea, mientras se invisibilizan los problemas externos que padecen las poblaciones más vulnerables.[3]

Por otro lado, múltiples noticias evidenciaron que la violencia está presente en la educación, en todos sus niveles, y afecta a todos sus actores. Durante la presentación del último libro de Alberto Colin Huizar se destacaron las condiciones de inseguridad en las que se desarrolla la práctica docente. Dicho fenómeno no sólo afecta a las escuelas ubicadas en zonas de riesgo,[4] sino que la violencia parece avanzar y adaptarse a distintos entornos.

En la semana se abordaron las nuevas prácticas en las que se presenta la violencia dentro de las escuelas, más allá del bullying o acoso cibernético, al trasladarse al plano de lo verbal o incluso de lo físico. Así, se discutió la necesidad de contar con protocolos claros que ayuden a docentes, padres de familia y estudiantes a atender y erradicar las prácticas violentas dentro de las aulas.[5] Lo anterior propició el desarrollo de una campaña entre el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), cuyo propósito es implementar una línea telefónica directa para que cualquier integrante de la comunidad educativa pueda reportar posibles riesgos de violencia.[6]

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), además de ser una de las instituciones públicas más grandes y reconocidas del país, enfrenta, desde hace tiempo, una crisis de inseguridad que ha paralizado las actividades académicas durante las últimas semanas. La muerte de Jesús Israel Hernández Chávez en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), plantel sur, desató la indignación de estudiantes, profesores y de la comunidad general, quienes han exigido mejores condiciones de seguridad sin recurrir a medidas que violen la privacidad y los derechos del alumnado.[7] De esta manera, la comunidad se ha mantenido unida y movilizada. Mientras que estudiantes de las instituciones de nivel medio superior piden una mejora en la calidad de la atención a la salud mental y el acompañamiento emocional,[8] las y los alumnos de la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) exigen una mejor iluminación y transporte institucional que garanticen su integridad física.[9]

Por último, la desigualdad continúa alimentando la incertidumbre educativa y laboral de toda la población. Los últimos instrumentos de evaluación estandarizados siguen mostrando un bajo aprovechamiento en casi todas las áreas del conocimiento, explicado, en gran medida, por las características individuales y agregadas del estudiantado y su entorno.[10] Asimismo, es preocupante que el giro decolonial impulsado por el gobierno de la 4T en materia educativa impida contar con instrumentos que evalúen el impacto de las nuevas políticas en el aprovechamiento académico.[11] Existe, por tanto, el riesgo de incurrir en una “pedagogía invisible” que sea difícil de implementar, evaluar y mejorar.

A pesar de lo tentador que resulta culpar a los docentes de ese pobre desempeño, las últimas noticias confirman lo que señala la teoría: el profesorado vive y labora en condiciones de precariedad,[12] y la academia opera como un espacio cerrado que no garantiza estabilidad ni pertenencia,[13] pues sólo ofrece interinatos y contratos temporales. En un contexto educativo que proclama la decolonialidad y la subversión ante los esquemas tradicionales, se reproduce en secreto un proceso de precariedad e incertidumbre entre el personal educativo, sometido a empleos riesgosos, sin seguridad social ni garantía de continuidad.

Dicho proceso de estratificación es preocupante, ya que no es exclusivo del magisterio. Incluso entre la juventud —incluidas las personas que logran permanecer y egresar de la educación superior— se ha demostrado la baja probabilidad de acceder de manera inmediata a un empleo que respete sus derechos laborales,[14] lo que obliga a buscar trabajos en condiciones adversas, caracterizadas por la falta de oportunidades para el desarrollo profesional.

Las noticias de la semana abrieron viejas heridas o, mejor dicho, mostraron que, en México, éstas nunca han sanado.


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